viernes, 3 de julio de 2009

Bestand: detractores de la Web 2.0

Según Martin Heidegger, uno de los mayores filósofos del Siglo XX, el ser humano ve al mundo como un conjunto de recursos infinitos a su disponibilidad que puede usar. Como unas existencias que pueden ser procesadas para convertirlas en algo más valioso.

Vacas que dan carne. Árboles que dan madera.

A este universo, o mundo propiamente dicho, lo denominó Bestand (suministros en alemán). Es entonces cuando parece completamente inevitable que la gente sin acceso a las formas naturales del Bestand, como los pozos petrolíferos o las minas de diamantes, recurran al único stock que realmente poseen: sus propias vidas.

El Bestand de nuestra era es nuestra propiedad intelectual. Quienes somos. La historia de nuestras vidas. Nuestra experiencia.

La Web 2.0 se nutre de esto. Hacemos un producto de nuestras vidas y lo homogeneizamos. Porque no tenemos nada más que nuestras mentes para convertir en productos finales. Nos mercantilizamos a través de Facebook y hasta es lo más normal del mundo.

Las redes sociales se nutren del Bestand de la era. De nuestra esclavitud en si misma a nuestra propia existencia, lo que es una gran paradoja. Esto es lo que más se cuestiona a este tipo de Web cada vez más omnisciente y que detrás de ellas hayan empresas vinculadas a servicios de inteligencia.

Razones para tener un blog… ¿uno solo?

Darío Gallo, actual responsable de la redacción de Perfil.com y ex editor ejecutivo de la revista Noticias, escribió una vez en http://www.blocdeperiodista.com un artículo imprescindible llamado “Por qué los periodistas tendrían que tener un blog”. Los motivos, los comparto y creo que con lo que él dice alcanza y sobra. La idea de que un periodista tiene que tener un blog está acabada y aceptada. A los que no se han disuadido hasta ahora, no se los va a disuadir más o no vale la pena convencerlos.

Razones para tener un blog… ¿uno solo?

Darío Gallo, actual responsable de la redacción de Perfil.com y ex editor ejecutivo de la revista Noticias, escribió una vez en http://www.blocdeperiodista.com un artículo imprescindible llamado “Por qué los periodistas tendrían que tener un blog”. Los motivos, los comparto y creo que con lo que él dice alcanza y sobra. La idea de que un periodista tiene que tener un blog está acabada y aceptada. A los que no se han disuadido hasta ahora, no se los va a disuadir más o no vale la pena convencerlos.

Tener un único blog es algo “muy 2002”. Hacer un blog es tan fácil que es un desperdicio tirar todo lo que uno tiene para mostrar en la misma parrilla. Actualmente, no conozco a ningún periodista sin blog y la mayoría de ellos tiene por lo menos uno.

Razones por las que hay que tener más de un blog:

1) El blog es una carta de presentación, pero no todos nos queremos presentar como la misma cosa todo el tiempo. No se trata de hipocresías ni ocultamientos. Sino de no mezclar posteos privados o que incluyen cuestiones íntimas o de terceros con trabajos más profesionales. Saber dividir estas cosas.
2) Tener distintos blogs por intereses. A muchos periodistas les gusta escribir ficción, a otros la crítica de cine o la música desde un punto de vista lejano del periodismo. Entonces, eso va por un lado, lo periodístico, por el otro.
3) Probar distintos proveedores. No todo es Blogger, hay muchos más y hay que tener, por lo menos, para experimentar cual se adapta mejor a nuestras necesidades un blog abierto en cada uno hasta que nos decidamos que no cumple con las expectativas.
4) Estar conectado a todas las comunidades virtuales posibles. Estar registrado es el primer paso para que te lean. Mientras en más lugares está tu blog, más visitas va a tener, más gente va a interactuar, más reconocible te vas a volver.
5) Si por algún motivo nos cierran el blog, tenemos algo que mostrar. Por cualquier motivos: derechos de propiedad, caída de servidores, cierre de compañías. Todo puede pasar. Recordemos que cuando ponemos "Acepto términos y condiciones" no leímos nada.

Si se me ocurren otras, sigo agregando.

martes, 16 de junio de 2009

Un sinónimo para Facebook: negocio

¿Por qué la empresa que fundó Mark Zuckerberg es tan atractiva para los inversores? La compañía-red social ganó en su año fiscal 2008 unos US$ 280 millones. Su valor, que al no cotizar en bolsa es bastante complicado de calcular, está calculado en US$ 10.000 millones a partir de la compra por parte del ruso Yuri Milner, que compró el 1,96% en US$ 200 millones.

La acelerada expansión de Facebook, que actualmente cuenta con más de 200 millones de usuarios, posee un diseño de negocio que se apoya en los datos y gustos de quienes dejan allí su perfil. En resumen, Facebook se convirtió en el mayor exponente del marketing que explota las redes sociales para llegar a una gran cantidad de personas rápidamente en esta nueva era de Internet que se bautizó como Web 2.0.

Facebook es el lugar virtual en la que se puede interactuar en una comunicación multidireccional y en las que los grupos de afinidad se forman espontáneamente a partir que cada uno proporciona. Así el sitio es una gran base de datos en donde las empresas encuentran todo lo necesario para armar sus estrategias de ventas de productos y servicios, o sea lo que buscaron siempre mediante técnicas complejas y costosas. Para posicionar productos no hay mejor canal que la propia red mediante el llamado Hypertargeting, que es anunciar en la página que abren los usuarios según sus gustos e inclinaciones. En este concepto ya se han ha desarrollado miles de subcategorías especializadas para los anunciantes. Es el mismo criterio que usa Google cuando coloca los anuncios de sus clientes según la búsqueda que realice el internauta.

En este contexto, Zuckerberg lanzó Facebook Ads, que es el servicio de publicidad en línea. Allí se puede optar por páginas de Facebook donde se puede subir a la red el perfil de negocio, o por anuncios que dirigen las campañas publicitarias mediante los datos del público al que se desea llegar. Es un hecho que los anuncios personalizados para cada perfil tienen un 300% más de visitas que la publicidad normal.

En lo personal, administro la página corporativa de un importante portal de economía y finanzas, basado en una sociedad de Bolsa, que cuenta con alrededor de 1.000 fans. Estos, quienes están suscriptos a las actualizaciones que les envío (nuevos videos, notas, estados, discusiones, entre otras), interactúan con la compañía misma, sintiéndose más atendidos y parte de un proceso comunicacional que incluye un Feedback.

domingo, 24 de mayo de 2009

El día de Internet en Buenos Aires

Con la inauguración de un congreso, numerosas actividades especiales y promociones comerciales se desarrolló el lunes 18 de mayo pasado el Día Mundial de Internet con un gran éxito de concurrencia.
Por tercera vez en la Argentina se llevó a cabo un encuentro con el objetivo de difundir las posibilidades que ofrecen Internet y las nuevas tecnologías.
La Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE) organizó esta iniciativa que pretende ser una celebración del Día Mundial de Internet y un encuentro nacional que tiene como fin la difusión de los alcances e importancia que tiene Internet para los usuarios.
El evento fue de este lunes de 14.00 a 19.00 en la Sala Pablo Picasso del Paseo La Plaza, en Buenos Aires y contó con tres charlas temáticas dirigidas a empresas, usuarios, emprendedores y todas aquellas personas interesadas en ingresar al mundo de Internet.

Si bien el 17 de mayo fue tradicionalmente el Día Internacional de la Telecomunicación, a partir de 2005, en la 2a. cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información celebrada en Túnez, se propuso declarar el 17 de mayo como el Día Internacional de Internet.

Mucha gente participó del evento, en particular en las dos primeras charlas en las que hubo mucho ida y vuelta con el público. En la segunda conferencia se revivió el eterno debate de si un blog es un medio o no y ese tipo de cuestiones tan viejas como Internet.

Creo que una deuda muy pendientes es ¿Qué categoría nos cabe a los que trabajamos en Internet? ¿Cuán periodístico es nuestro trabajo? ¿Quién nos ampara ante los empleadores que hacen con nosotros lo que quieren ya que no tenemos a nadie que nos nuclee? Todas estas cuestiones sería muy bueno poder debatirlas, ya que en lo personal, como trabajador de Internet, son cuestiones que incomodan y nos hacen sentir muy desprotegidos en nuestro lugar de trabajo.

Tutorial: ¿Cómo saber quiénes visitan mi blog?

Existe una gran herramienta de un poder asombroso que permitirá saber quiénes visitaron mi blog, cuánto tiempo lo hicieron, desde donde llegaron, cuánto tiempo estuvieron hasta qué sistema operativo tienen, navegador o resolución de la pantalla.

Lo más asombroso de esta herramienta es que es completamente gratis y muy fácil de usar. Hoy explicaré brevemente cómo incluir Google Analytics en nuestro blog.

En primer lugar hay que poseer una cuenta de Google, es decir, estar registrado en Gmail y tener un mail del gigante de Internet. Luego darnos de alta en Google Analytics. Este nos preguntará si tenemos una cuenta de Gmail, introducimos la nuestra.

Nos preguntará algunas cuestiones referidas a nuestro sitio, como título, dirección en Internet, país, zona horaria, nombre y apellido entre otros.

Luego nos presentará un documento en inglés que serán los términos de uso. Luego de enterarnos y de enterarnos de cosas bastante curiosas con lo que pueden hacer con nuestra información, aceptamos porque no nos queda otra y hacemos click en “Crear una cuenta nueva”.

Nos mostrará un código que copiamos. Luego nos dirigimos al código HTML de nuestro sitio. Si tenemos un blog, vamos hacia la plantilla. Copiamos ese código antes de </body> y listo.

Esperamos un día aproximadamente que nos den de alta la cuenta y ya podremos saber todo sobre quién nos lee.

lunes, 18 de mayo de 2009

Napster, yo te perdono

Tengo Internet desde hace más de once años y he quebrado la ley antes de terminar la primaria. El primero en quebrantar mi alma inocente y legal fue Napster. Como un acosador que les ofrece caramelos a los niños, instaló un ícono en mi escritorio con la cara de un ¿gatito? para llamar mi atención y me acarreó hacia una vida de delitos.

Internet cambió mucho, es otra, absolutamente distinta y lejana a aquella en la que Metallica enjuició a Napster. Por suerte, los artistas y con mayor reticencia las corporaciones, pudieron entender que compartir cultura era algo inevitable y mucho más antiguo que Internet y que no iban a poder detener esta conducta con todos los mejores abogados que pudieran encontrar.

Metallica, recordados por aquel hecho, lanzaron el adelanto de su último disco, Death Magnetic, semanas antes de que se pusiera a la venta en locales por su sitio de MySpace. Radiohead ofreció descargar su disco ‘a voluntad’ de Internet. Muchas bandas más se dieron cuenta de que la gente ya hablaba de ellos antes de llenar las disquerías con sus placas a precios irreales e inverosímiles para los mercados latinoamericanos. Y que tenían que llegarles como sea.

Documentales como Super Size Me se pueden ver por Internet, sin abonar un centavo a ninguna distribuidora y de manera absolutamente legal. Coca Cola, quien hace once años hubiera hecho un juicio terrible, aceptó la página de su marca en Facebook (creada por usuarios comunes) y hasta coordina con ellos por propia voluntad el manejo de esa ‘página’.

Y la lista sigue.

Por un lado, es necesaria una ley de derechos de autor y de propiedad intelectual en Internet (es un lugar común escribir esta frase hecha que ya me suena tan trillada, un tema tan tedioso, gastado y debatido... pero, es así). Aunque también es igual de necesario que las corporaciones se adapten a este nuevo público (instantáneo, veloz, multidireccional) y que los artistas entiendan que tal vez compartir parte de su obra por Internet, es una gran manera de ganar seguidores.

Mejor ejemplo que yo mismo no existe, que no me compré ningún disco de Metallica desde 1998. El año pasado adquirí Death Magnetic, porque lo escuché en MySpace una semana antes de que saliera y me gustó más de lo que esperaba.